Me pregunto si en alguna ocasión han leído un texto de la
índole que sea y al pasar sus ojos sobre él, partes de su cuerpo han sufrido un cambio de estado:
los ojos llorosos, la piel se
volvió de gallina, la garganta se
torno seca o al contrario salivo más. Podría seguir nombrando sensaciones que
uno experimenta al leer algo que
traspasa el límite de la mente para viajar directamente al resto de los órganos y comenzar a producir reacciones que a uno no esperaba,
pero lo disfruta; tal vez la lista sería larga y no podría siquiera abarcar
todas las reacciones vividas por aquellos a los que les ha sucedido.
Si la respuesta es sí, recordaran ese cambio de estado que
les provoco la lectura cada vez que piensen en ella o vuelvan a leerla. Es
sorprenderte experimentar como las palabras escritas bajo la percepción e
imaginación de su autor pueden llegar tan dentro de nosotros, hacer surgir experiencias
físicas y sensoriales.
Un género literario que pretende provocar emociones a quien lo
lee, es la poesía, manifestando la belleza, la vida, el dolor; el sentir humano.
Por medio de la expresión creada en sus versos. Es posible transformar las
palabras del escritor en las propias, adueñándose del sentimiento,
vivirlo.
La poesía en lo personal me recuerda lo que es vibrar,
vivir. Puedo através de lo escrito por otro recordar mi propio sentir quizás
experimentarlo mas fuerte y recordar momentos paralelos que me hayan otorgado
el placer de sentir.
No te salves
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Mario Benedetti
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Mario Benedetti
Creo que lo que dices en esta entrada es muy cierto a muchos nos ah pasado que el solo leer algo nos transmite emociones y sentimientos diferentes. Me gusto mucho.
ResponderEliminarKurt Schmidt
No soy mucho de leer poesía, pero cuando lo hago me pasa exactamente lo que describes al principio y me encanta.
ResponderEliminarCualquier texto que me transfiera esos sentimientos cuando lo estoy leyendo, me cautiva.
Gracias por compartir ese poema!
Tienes mucha razon, la sensacion que te da el leer un poema, que te puede cambiar el animo e incluso te transporta a ese momento especial, es de verdad muy padre. Muy buen poema.
ResponderEliminar