María, una niña que ve a través del movimiento; la libertad, es en todo
lo que piensa, deslizarse con él. No sabe cómo ir a la misma velocidad que el
viento correr junto a él, sentir el golpe frío y volátil en su cara. Quiere mimetizarse con en él; la velocidad del movimiento genera en
ella la curiosidad y se pregunta qué la podrá hacer volar. Ve en su mundo todo
aquello que haga soplar y cantar fuerte al aire. Decide que es tiempo de experimentar.
Su primer intento es con un par de patines viejos, negros con líneas
rosas en los costados que le pertenecían a su hermana mayor , los sujeta de las
agujetas sucias y un poco desgastadas por el uso; comienza a inspeccionarlos de arriba abajo, de
una lado a otro, no les entiende muy bien pero eso no le impide probárselos. Es
toda una odisea poder andar con esos patines para María, siente en las piernas
la inestabilidad que las ruedas en línea le generan. Después de varias peleas
con los patines, logra dominarlos. Desde ese día salió con ellos a pasear, a jugar
en el parque subiendo y bajando, sintiéndose independiente, osada, intrépida;
no obstante, libertad era lo que ella buscaba y en los patines no lo pudo
encontrar.
Se dio cuenta que debería tratar otra cosa, pues ver a su alrededor tanto
por intentar; y quedarse con los
patines no era justo ni para ellos ni para ella, los guardó en el closet donde
los encontró. Desde ese día no los ha vuelto a ver.
Su siguiente intento fue la danza , gozaba al ver todos los movimientos,
las formas en las que el cuerpo puede transformarse. La caricia sutil y delicada de la brisa en cada paso que daba, la hacia
abrazarse a ella danzado juntas bajo el hipnotizante chiflido de la música,
bailó por algunos años, (pues se sentía unida al viento). Pero solo ser una
brisa lenta y delicada no era lo que ella buscaba, no le quedó opción más que
dejar de bailar y guardar las zapatillas en el closet.
Un día observo como los caballos galopaban a toda velocidad, parecía que
le ganaban al viento. Entonces decidió que lo probaría pues tal vez podría sentirlo
golpear su rostro, probar si su cabello puede desprenderse del cuerpo.
¡Y quizás ganarle al viento!
Se compro unas botas y se subió a un caballo, sentir la piel dura y
fuerte del animal, la hacia sentirse
fuerte, recia y segura. María experimentó arriba del potro una libertad
que no había sentido en sus intentos pasados. El aire corría rápido por su
cuerpo y la traspasaba. El galope le recordada sentir el cuerpo y se preguntó hasta donde podría llegar
galopando, aunque esta idea
despertó su imaginación, no podía sentirse del todo feliz, pues tal vez a donde
ella quería ir, no era el mismo lugar donde el caballo deseaba correr, ¡LIBRE!
Guardo las botas en el closet, pues su libertad dependía de quitársela a
otro.
Por algunos años María se cansó de probar, aunque por otro lado su espíritu
no la dejaba apagar el sentimiento
de libertad. Lo notó cuando cada vez que escuchaba el timbre de una bicicleta o
conocía historias sobre gente que amaba moverse en ella, su corazón palpitaba
tan fuerte que se oía a metros de distancia. Soñaba con lugares que no conocía.
Decidió probarlo, al principio no le fue fácil pues tenía la idea que
para andar en bicicleta se debía aprender
de niña y ella había gastado todos sus años tratando otras cosas ,pensó que
jamás podría mantenerse en equilibrio en una bicicleta. Después de algunos
intentos fallidos y muchas frustraciones una tarde muy decidida agarro una
bicicleta, y se dijo a si misma: si me subo es para ya no bajarme.
Desde aquella vez María no se ha bajado de su bicicleta, han pasado
muchos años y la cleta no esta en el closet, pues cuando esta en ella puede
saborear la libertad y entre mas fuerte pedalea más cerca esta de irse.

Wow. Me encantó tu biografía. Pude sentir el viento en mi cabello y el aire fuerte en mi rostro. Escribes muy bonito, escribes libre, como si andarás en la cleta. También planteaste el concepto de la libertad de una manera muy sutil, sencilla y verdadera. Aunque nose, ese concepto cada día me da mas vueltas. Creo que libertad es entregarse, entregarse a eso que amas. Andar en bicicleta :)
ResponderEliminarTu autobiografía, hasta ahorita es la que más me ha gustado. Lo que más me llama la atención es la forma en la que la relatas, siento que eres una persona con mucha creatividad y se nota en tus textos. La forma en que describiste cada uno de tus párrafos, los pude sentir, como si yo estuviera en el texto ¡Hasta ya me dieron ganas de ganarle al viento también! Felicidades ¡me encanto!
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